Llegué por el dolor a la alegría.
Supe por el dolor que el alma existe.
Por el dolor, allá en mi reino triste,
Un misterioso sol amanecía.

José Hierro

lunes, 16 de mayo de 2022

La acusación (Miniserie TV). Daniel Prochaska. 2021

 Potente thriller judicial que traslada a un contexto contemporáneo los hechos  ocurridos en la ciudad alemana de Worms entre 1994 y 1997, cuando 25 hombres y mujeres fueron acusados de pederastia y pornografía infantil. La serie plantea de forma brillante cómo las olas de indignación de las redes sociales pueden afectar a un proceso judicial, y lo  delgada que es a veces  la línea entre impartir justicia e imponer  moralidad. Imponente Peter Kurth en el papel del abogado alcohólico y ludápata de la acusación.  Muy buena.

Disponible en Filmin.



Ficha de la serie

martes, 26 de abril de 2022

Sonríe o muere, la trampa del pensamiento positivo. Barbara Ehrenreich.

  

Recibo un vídeo en un grupo de wasap de un tío con pinta de vendedor de churros soltando basura motivacional en una conferencia de empresa ante un público entregado. El contenido de la charla mezcla filosofía de barra de bar con las sentencias típicas proclamadas por los gurús del ramo: sonríe siempre, no te quejes,  tu destino está en tus manos, todo es una cuestión de actitud, si tienes problemas es por tu actitud negativa, tú eres el único responsable de tu éxito o tu desgracia, si deseas algo con mucha fuerza lo conseguirás, las circunstancias no importan, si eres positivo conseguirás cualquier objetivo que te propongas, etc. Todo esto aliñado con un humor bastante casposo y machista. El tipo (un empresario de éxito metido a coach) como si fuera el mismo Catón, suelta sentencias que se pasan por el forro ciencias como la biología, la medicina, la psiquiatría y la psicología. Al rato me llega otro vídeo al mismo grupo que va en la misma línea(coach dando una conferencia en una empresa) pero este es más preocupante porque el tipo no es empresario, no, sino un cirujano digestivo retirado metido a gurú de la felicidad. Su discurso es más cuidado, más formal, más serio, pero el resultado acaba siendo la misma basura motivacional sin rigor científico que la del empresario: la palabra cura, con el estado de ánimo adecuado podemos cambiar nuestra realidad, las palabras crean realidades, una actitud negativa te hace más vulnerable al coronavirus, cualquiera puede ser feliz en cualquier circunstancia, etc. El problema de esta corriente de pensamiento es que pone todo el peso de lo que le ocurre a una persona en su manera de pensar, dejando de lado sus circunstancias sociales, económicas y personales. Esto, como ya han advertido psiquiatras y psicólogos, puede causar mucho daño y mucha frustración en la gente, además es muy cruel. Es cruel decirle a alguien que tiene cáncer que si no se cura es por su actitud negativa, o que si le han despedido y no encuentra trabajo es por lo mismo, o que si no consigue salir de la pobreza es porque no ha deseado lo suficiente prosperar y hacerse rico. Además de cruel y peligroso es falso, cuando deseas algo con mucha fuerza lo más habitual es que te comas una mierda.



Yo,  que soy un aguafiestas y siempre voy haciendo amigos, contesto a los vídeos enviados al grupo de wasap criticando el pensamiento positivo y la dictadura de la felicidad, y comparto un vídeo de Rocío Vidal, una periodista y divulgadora científica que en su canal de youtube se dedica a desmontar, con sentido del humor y rigor científico, esta y otras patrañas pseudocientíficas. Además del vídeo recomiendo el fantástico libro de la bióloga y escritora Barbara Ehrenreich Sonríe o muere, la trampa del pensamiento positivo. En este ensayo esclarecedor, la autora cuenta cómo estando enferma de cáncer de mama se vio envuelta en la dictadura del activismo positivo, que prácticamente le hacía responsable de su enfermedad, y le exigía una actitud alegre y positiva ante la misma. Barbara Ehrenreich investigó el fenómeno y descubrió que el pensamiento positivo es todo un movimiento social que también afectaba al ámbito laboral y económico. La escritora se remonta a las raíces de esta dictadura del optimismo que tuvo su boom en el mundo empresarial estadounidense de los años 90, y que en su opinión fue en parte responsable de la crisis de 2008. La autora desmonta las tesis de Martin Seligman, padre de la nueva y controvertida Psicología positiva, que llegó a establecer una fórmula (científica según él) de la felicidad con los componentes básicos para conseguirla. El momento del libro en el que Ehrenreich acude a entrevistar a Seligman y le pide que argumente la validez científica de la fórmula mágica no tiene desperdicio. Un ensayo genial que siempre recomiendo cuando sale este tema.
Para terminar dos reflexiones de dos grandes escritores: "El optimismo es el opio del pueblo" que escribió Milan Kundera en su novela La broma, y "Los únicos interesados en cambiar el mundo son los pesimistas, los optimistas están encantados con lo que hay" de José Saramago.

martes, 19 de abril de 2022

Diarios. A ratos perdidos 1 y 2. Rafael Chirbes.



Descubrí a Rafael Chirbes cuando leí Crematorio allá por 2007,  aquella novela fue como agua de mayo para los que nos gusta la literatura que está dentro de la historia, la que habla de gente de verdad con problemas de verdad, la que incomoda, la que le hace replantearse a uno sus ideas preconcebidas, sus prejuicios. Cuando apareció Crematorio había muy pocos escritores en España que hicieran realismo social. Crematorio y En la orilla son  dos novelas clave sobre la gestación de la crisis del ladrillo en España y sus consecuencias. Después de leer Crematorio busqué sus novelas anteriores y descubrí que Chirbes llevaba escribiendo novelas tan buenas o mejores que Crematorio desde los años ochenta, como La buena letra, La caída de Madrid o Los viejos amigos. Hace unos días terminé el primer volumen de sus diarios, publicados por Anagrama y que abarcan un período que va desde 1985 hasta 2005. Es curioso que en el aspecto que más han hecho hincapié algunos críticos y suplementos culturales  es en los devaneos sexuales del autor y en el repaso que da a algunos escritores consagrados como Arturo Pérez Reverte. Algo anecdótico y puntual en unas memorias que sorprenden por la desnudez con las que escribe sobre sí mismo y sobre su manera de entender la literatura en general y la creación de su propia obra en particular. Chirbes habla en sus diarios sobre sobre sus miedos y anhelos como escritor y ser humano, y reflexiona sobre política, cine y literatura dejando al lector un tesoro de referencias y reseñas sobre los libros y películas que va leyendo y viendo. Hay escritores (muy pocos) que además de crear adicción, pueden cambiar la vida de una persona, darle la vuelta, Rafael Chirbes es uno de ellos, es duro sí, despiadado diría yo, así que los que busquen en la literatura simplemente evasión y divertimento será mejor que pasen de largo.


miércoles, 9 de marzo de 2022

Los acuchilladores de parqué. Gustave Caillebotte. 1875.

Los acuchilladores de parqué. Gustave Caillebotte. 1875.

Gustave Caillebotte fue el primero que representó al proletariado urbano trabajando. El cuadro no gustó en los salones de París, al público burgués y exquisito de entonces le pareció demasiado vulgar. Una cosa eran los aplaudidos campesinos de Courbet y Millet, que veían como algo exótico y bucólico, y otra poner el foco en los rudos obreros descamisados que reformaban sus propias casas.

jueves, 3 de marzo de 2022

West Side Story de Robert Wise, 1961.



 Vuelvo a ver West Side Story después de muchos años y la película me recuerda cuando la vi hasta la saciedad siendo adolescente, embobado con la música y las coreografías, con esa historia de chicos desorientados que pelean por una pista de baloncesto en las calles del West Side de Nueva York al ritmo de la música poderosa de Leonard Bernstein. Me sorprende que después de tantos años siga trasmitiendo esa belleza y esa fuerza que me fascinaban de chaval; la fuerza estética de los decorados y el vestuario, la de la música y el baile, la de esa historia de amor imposible. La película se aproxima a la problématica social de las bandas callejeras en el contexto del aumento de la inmigración desde Puerto Rico en los años 50, y este aspecto le da un aire de denuncia que en mis visionados de adolescente pasó desapercibido. En fin, una obra maestra que no ha envejecido nada.


Ficha de la película


Imagen de West Side Story de Robert Wise, 1961

                           

lunes, 27 de diciembre de 2021

martes, 21 de diciembre de 2021

La semilla inmortal. Los argumentos universales en el cine, de Jordi Balló y Xavier Pérez

 


Escuchando estos días una tertulia radiofónica sobre la moda de los remakes, me acordé de este magnífico ensayo que trata sobre la originalidad de los argumentos en el cine. Hasta qué punto son originales estos argumentos es lo que plantea el libro. En la historia del cine se repiten los motivos argumentales, de dónde beben estos argumentos o dónde comienzan es el tema central de La semilla inmortal. El libro es un recorrido por las grandes películas de la historia. La conclusión es que todo está en los textos antiguos claro. Uno se da cuenta de esto cuando lee La odisea y La ilíada de Homero o el Antiguo testamento, ahí están ya prácticamente todos los géneros cinematográficos; el cine negro, el cine de aventuras,  el cine bélico, el melodrama, incluso el western. De ahí beben también de manera inconsciente los guiones mas modernos y rompedores. Yo leí el libro en la facultad, figuraba en la bibliografía de dos asignaturas que cursé y luego me olvidé de él. Recientemente el libro llegó una tarde a casa a través de amazon, cuando abrí el paquete y lo vi fue como volver a las clases de Técnicas narrativas audiovisuales o a las de Historia del cine, donde el profesor nos pasaba escenas de películas en VHS en una Trinitron enorme. Resulta que mi mujer, que aparte de trabajar y pintar saca hueco para estudiar comunicación lo pidió para una asignatura titulada Narrativa audiovisual en en cuya bibliografía figuraba. Es curioso cómo los libros entran y salen de la vida de uno.

jueves, 16 de diciembre de 2021

martes, 14 de diciembre de 2021

Cine social

 

El ladron de bicicletas
Imagen de Ladrón de bicicletas de Vittorio De Sica 1948
                                   

Ando leyendo estos días sobre cine social, viendo y reviendo películas, y recuerdo una anécdota que me ocurrió en 2002 viendo en el cine la recién estrenada Los lunes al sol de Fernando León. Delante de mí había un matrimonio y el señor se tiró resoplando toda la película, cuando terminó la proyección y nos dirigíamos a la salida, tras volver a resoplar el señor dijo "yo no vengo al cine a ver miserias". Me acordé de esto al leer en Historia del cine de Román Gubern lo que señaló hace setenta años Zavattini,  defensor del neorrealismo y guionista de Ladrón de bicicletas: "Cuando alguien, sea el público, el Estado o la Iglesia, dice: basta de pobreza, basta de películas que reflejan la pobreza, comete un delito moral. Es que se niega a comprender, a enterarse. Y al no querer enterarse, conscientemente o no, se sustrae a la realidad.". Cuando el neorrealismo (que es el padre del cine social, o drama social tal como lo entendemos ahora) surgió en la devastada Italia tras la Segunda Guerra Mundial, molestó mucho al poder, qué necesidad había de mostrar el horror de la posguerra, el hambre, la miseria y la brutalidad que había dejado, por qué incomodar al espectador con niños harapientos capaces de prostituirse por un pedazo de pan. El neorrealismo dejó descolocada a la industria cinematográfica mundial, que por lo general entendía el cine como puro entretenimiento, un cine hecho en estudios, en decorados, con actores profesionales y que buscaba mitificar la realidad. El neorrealismo proponía todo lo contrario, mostrar la realidad en toda su crudeza, sobre todo la realidad de los pobres y los marginados, utlizando escenarios naturales y escogiendo como actores a gente de la calle. El neorrealismo, el cine social, nunca fue ni ha sido un género que conecte con el gran público, el gran público entiende el cine como entretenimiento y evasión y huye de las crudas realidades. Y esto, ese no querer enterarse que denunciaba Zavattinni,  ese no querer ver miserias que decía el señor de la anécdota que cuento al principio de la entrada, ese evitar asomarse a lo que le ocurre a gente que lo pasa mal a dos calles de donde vivimos o en el extrarradio es un fenómeno que va a más, quizá una de las razones sea que la industria del entretenimiento se está comiendo con patatas a la cultura, no lo sé.  Lo que está claro es que la miseria da mal rollo y huele mal, por eso poca gente se asoma al lado chungo de la brecha social. El cine social es una manera de hacerlo, y por eso hoy, desde este humilde blog reivindico este género y recomiendo asomarse a ese lado chungo de la brecha a los que tenemos la suerte de vivir una vida cómoda sin preocupaciones laborales o económicas. Una de las que he vuelto a ver estos días ha sido Los olvidados de Luis Buñuel, también he dado un revolcón a todas las de la etapa neorrealista que he encontrado en plataformas. Entre las que he visto están Roma, Ciudad abierta y Alemania año cero de Rossellini, o El Ladrón de bicicletas y El limpiabotas de De Sica. También he revisado cine social más actual como Los lunes al sol de Fernando León, Techo y comida de Juan Miguel Castillo y Sorry We Missed You de Ken Loach.

domingo, 5 de diciembre de 2021

Diario de un mal año, de J.M. Coetzee


En los tiempos de los reyes, se le decía al súbdito: Eras súbdito del rey A, ahora el rey A ha muerto y he aquí que eres súbdito del rey B. Llegó la democracia y por primera vez, se le dio al súbdito una alternativa: ¿Quieres (colectivamente) que te gobierne el ciudadano A o el ciudadano B?
Al súbdito se le presenta siempre el hecho consumado: en el primer caso el hecho de su condición de súbdito; en el segundo, el hecho de la alternativa. La forma de la alternativa no se puede discutir. La papeleta de la votación no dice: ¿Quieres a A, a B o a ninguno de los dos? Ciertamente nunca dice: ¿Quieres a A, a B, o a nadie en absoluto? El ciudadano que expresa su insatisfacción con la forma de la alternativa ofrecida por los únicos medios de que dispone, absteniéndose o bien invalidando su papeleta de votación, sencillamente no cuenta, es decir, no se le tiene en cuenta, se le ignora.

                                 ***
                                                           
Enfrentado a una alternativa entre A y B, dada la clase de A y la clase de B que suelen llegar a aparecer en las papeletas, la mayoría de la gente, las personas corrientes, se inclinan en su fuero interno a no elegir a ninguno de los dos. Pero eso es solo una inclinación, y el estado no se ocupa de inclinaciones. Las inclinaciones no son una moneda corriente en política. El estado se ocupa de las alternativas. A la persona corriente le gustaría decir: Unos días me inclino por A, otros por B, y otras veces ni A ni B, sino algo totalmente distinto. El estado sacude la cabeza. Tienes que elegir, dice el estado: A o B. 

                                 ***
                                                              
"Extender la democracia", como está haciendo ahora Estados Unidos en Oriente Medio, significa extender las reglas de la democracia. Significa decirle a la gente que, mientras que antes no tenían ninguna alternativa, ahora tienen una. Antes tenían A y nada más que A; ahora pueden elegir entre A y B. La expansión de la libertad y la expansión de la democracia van de la mano. Quienes se dedican a expandir la libertad y la democracia no ven ninguna ironía en la descripción del proceso que acabo de hacer.

J.M. Coetzee. Diario de una mal año.

jueves, 23 de septiembre de 2021

138 segundos, de Joan López Lloret

El boxeo es el deporte en el que más se han fijado los grandes escritores y cineastas. Quizá porque no es un deporte, ningún deporte consiste en dos tipos en calzoncillos encima de un cuadrilátero intentando dejar al otro inconsciente a base de puñetazos. Porque, no nos engañemos, el boxeo, por mucho que hablemos de reglas, de técnica y de noble arte, consiste en eso, por eso es tan polémico. El deporte es juego y competición, y eso, en mi opinión no tiene nada que ver con el boxeo. Un profesional no sube al ring a jugar, al boxeo no se juega, tampoco sube a competir para ver quién es mejor, no, sube a tumbar al otro por dinero. Creo que la razón por la que el cine y la literatura  se han aproximado al boxeo es por su carácter épico, por la hazaña que supone intentar salir del arrabal, de la miseria, subiendo a un cuadrilátero a pelear por dinero con un tipo al que no conoces de nada. Porque  hay una verdad cruel, polémica y dolorosa, y es que mientras haya pobreza, habrá boxeo, y esa épica de lo marginal, insisto, es muy literaria y muy cinematográfica. 
Yo me aficioné al boxeo después de leer Torito, un relato en el que Julio Cortázar cuenta el ascenso y la caída de un campeón, ahí, en esas diez páginas está metido todo lo que significa el noble arte. Un libro que he leído mucho es Del boxeo, de James Carol Oates, donde la escritora neoyorquina reflexiona sobre el boxeo y sobre cómo y por qué caló tanto en la cultura popular.




 Este documental cuenta la historia de Josep Gironés, uno de los grandes púgiles del boxeo español, un ídolo deportivo entre los años veinte y treinta. Disputó ciento siete combates de los que ganó noventa y siete, y llegó a ser campeón de Europa. El 12 de noviembre de 1935 cuando estaba en su mejor momento peleó con Freedy Miller en la Monumental de Barcelona por el título mundial. A los 138 segundos del primer asalto Miller conectó un gancho al hígado de Gironés que le dejó ko en la lona. Nunca más volvió a boxear, ni se volvió a saber de él. Cuando estalló la Guerra Civil, dos días antes de que los nacionales entraran en Barcelona, huyó y se exilió en Méjico. Se le acusó de participar, como torturador en una Checa. Había otro Gironés en Valencia, también boxeador y se especula con que le confundieran con él. El documental se aproxima a la vida deportiva de Gironés en España y a sus años en el exilio en Méjico. Me ha gustado mucho como aficionado a boxeo pero también por su contenido histórico y humano, la peripecia vital de Gironés ,su ascenso y su caída, merecían este documental.  

miércoles, 22 de septiembre de 2021

Mogarraz

 En Mogarraz, más de setecientos retratos cuelgan en las fachadas de las casas para homenajear a los vecinos que decidieron no emigrar durante el éxodo rural en los años sesenta. En 1967 los lugareños fueron fotografiados para el nuevo DNI. En 2017 el artista Florencio Maíllo reprodujo a gran escala las fotografías y las colocó en las fachadas de la localidad.




miércoles, 30 de junio de 2021

Anatomía de un Dandy, de Charlie Arnaiz y Alberto Ortega

Empecé a leer las novelas de Umbral durante el confinamiento. Antes de eso, cuando compraba dos periódicos diarios disfrutaba con sus columnas en El País y El Mundo,  y le seguía en sus apariciones y entrevistas en televisión. 

Leí lo que tenía en casa de él y me encontré con un escritor formidable. La noche en que llegué al Café Gijón es una crónica de su llegada y primeros años en Madrid. Un libro cargado de poesía, sarcasmo e ironía  en el que cuenta como se abrió camino como aspirante a escritor en el ambiente de las pensiones, las tertulias, los cafés, y donde personajes de todo pelaje más y menos conocidos no dejan de sucederse. Mortal y rosa  comienza como un  libro de memorias que acaba como un poema de amor a su hijo muerto con cinco años de leucemia, un poema hermoso y demoledor. Este interesante documental hace una aproximación a su vida, centrándose en la que había detrás del personaje que el mismo creó, un personaje que en mi opinión, eclipsó su faceta puramente literaria. Umbral fue más conocido por su "Yo he venido aquí a hablar de mi libro" o por comerse una manzana en plena entrevista que por sus novelas y artículos. Por su obra  (inabarcable, escribió 10.000 artículos y 200 novelas) el documental pasa de puntillas. 

Quiero leer pero no lo encuentro Trilogía de Madrid, uno de los mejores libros sobre Madrid que se han escrito según opina gente cuyo criterio suelo tener en cuenta.



viernes, 25 de junio de 2021

Vídeo reseña de Blade Runner de Ridley Scott (1982)

 

 Blade Runner está catalogada como cine de Ciencia ficción pero también es Cine negro. Rick Deckard el protagonista de la película, cumple con el estereotipo del detective de las novelas de Raymond Chandler y Dashiell Hamett que luego fue tan utilizado en el Cine negro. El investigador solitario, bebedor y taciturno que se patea las calles buscando pistas y se enamora de una mujer complicada. David Webb Peoples y Ridley Scott consiguen llevar este estereotipo de los años cuarenta a un contexto de distopía futurista, en mi opinión, esta mezcla de géneros es uno de los puntos fuertes de la película. Otro, es el tema de la muerte, o el miedo a morir, encarnado por unos androides que han desarrollado emociones y son conscientes de su finitud.