Llegué por el dolor a la alegría.
Supe por el dolor que el alma existe.
Por el dolor, allá en mi reino triste,
Un misterioso sol amanecía.

José Hierro

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martes, 26 de marzo de 2013

Apocalypse Now, un viaje a El corazón de las tinieblas




Buscando unos libros de cine en la biblioteca hace unos días me tropecé con Con el corazón en tinieblas.Un diario íntimo de Apocalyse Now, el diario que llevó la mujer de Coppola, Eleonor Coppola, durante el rodaje en Filipinas de la mítica película sobre la guerra de Vietnam que casi acaba con Coppola y con todo su dinero. Después de leer el libro en el que la esposa del director relata un rodaje infernal, he vuelto a ver la película en las dos versiones, el montaje de 1979 y el del director de 2001, y he vuelto a leer El corazón de las tinieblas, la novela de Conrad en la que se basa la película. Una cosa ha llevado a la otra y la otra a la de más allá y llevo tres semanas a vueltas con el tema, leyendo cosas sobre el asunto, entre Vietnam y el Congo Belga.


Óleo de Ángel Mateo Charris para la edición ilustrada de El corazón de las tinieblas.
(Galaxia Gutenberg. 2007)



Con la buenas películas pasa como con los buenos libros, nunca terminan de decir lo que tienen que decir, no es lo mismo abordarlos con dieciséis que con veinticinco o cuarenta, uno se va haciendo como persona y como lector y su perspectiva cambia, lo que en un principio pasa desapercibido o uno no entiende cobra fuerza y se esclarece a medida que crece, vive, lee y vuelve a ver y releer una peli o un libro elevados a la categoría de clásico. La primera vez que vi Apocalypse Now no me gustó demasiado, sobre Vietnam las había con más acción, ésta era un poco lenta, mucha voz en off, el Willard y sus comidas de tarro, demasiado oscura y críptica, demasiado filosófica para un chaval de dieciséis años que no sabía nada de la guerra del Vietnam y apenas había leído. Con el tiempo fui acomulando lecturas y vivencias , leí El corazón de las tinieblas y libros de historia contemporánea que hablaban sobre el colonialismo durante el siglo XIX y también sobre la historia de EEUU y sobre la guerra del Vietnam, entonces la película fue cobrando fuerza y sentido al igual que el libro y ambos se convirtieron en títulos fundamentales a los que vuelvo cada cierto tiempo.

El Coronel Kurtz es un oficial intachable del ejército de EEUU, un boina verde que sirve en la fuerza especial durante la guerra de Vietnam. En misión humanitaria acude con sus hombres a una aldea a vacunar a unos niños contra la polio, tras abondonar el lugar, un anciano les alcanza llorando pidiéndoles que vuelvan. Al volver a la aldea se encuentran con que el Vietcong ha llegado poco después de que ellos se fueran y ha cortado los brazos vacunados de los niños “allí había una enorme pila de pequeños brazos”. Tras el impacto y el horror inicial, Kurtz tiene una revelación, se da cuenta de que jamás ganarán aquella guerra a pesar de su superioridad logística y armamentística, a pesar de que EEUU sea la primera potencia mundial y Vietnam un país subdesarrollado, “ellos eran más fuertes que nosotros” "han tenido la fuerza y la voluntad para hacer eso". A raíz de este hecho, la brillante carrera militar de Kurtz empieza a torcerse, deja de obedecer órdenes del alto mando y empieza a hacer la guerra por su cuenta, se sale del programa pasándose la burocracia de la guerra y “las buenas maneras” por el arco del triunfo, la guerra es una salvajada, seamos salvajes. Kurtz dirige su versión de la guerra desde un viejo templo Camboyano, sus tropas están formadas por soldados americanos renegados y por una tribu de indígenas a los que ha entrenado y que le adoran como a un Dios. Kurtz se ha convertido en un problema, en una mosca cojonera para los generales y los burócratas que hacen la guerra en los despachos. Encomiendan a Willard, un oficial de inteligencia atormentado por la guerra, remontar el río en una patrullera hacia el interior de la selva, encontrar el reducto de Kurtz y matarlo, el coronel se ha vuelto loco, utiliza métodos absurdos, es un perdido para el cuartel general. Willard se extraña de que esta vez su misión sea matar a uno de los suyos, un coronel nada menos, un héroe de guerra lleno de condecoraciones, dicen que se ha vuelto loco, que mata sin ningún control. Willard duda “acusar aquí a alguien de asesinato es como poner multas por exceso de velocidad en el circuito de Indianápolis” (las matanzas de civiles por parte del ejército estadounidense eran habituales) finalmente Willard acepta la misión.

Siempre se ha dicho que Apocalyse Now es una película antibelicista y antimilitarista, yo no lo veo así, en mi opinión no es un film político o una película de denuncia, o una crítica a la intervención de EEUU en Vietnam. El propio director siempre se desmarcó del supuesto compromiso político que algunos quisieron ver en la película, “Esta película no es antimilitarista. No va en contra de EEUU. No va a favor de EEUU, va a favor de la humanidad” escribía un frustrado Coppola al Departamento de defensa (no les gustaba nada el guión claro) harto de que le negaran apoyo, en la misma carta les reprocha cómo se habían volcado con la maniquea y patriotera Boinas Verdes de John Wayne.

La película trata de los horrores de la guerra, de la bajada a los infiernos que supone, de la ausencia de ética, moral y humanidad que hay que tener para ganarla, de las cicatrizes que deja en el alma, del mal que hay en potencia dentro de cada corazón humano, de lo hipócrita que es la burocracia a la hora de matar, de lo delgada que es la línea entre lo civilizado y lo salvaje, y de lo salvaje que puede ser la civilización. Apocalypse Now es la historia de un viaje, de una involución de lo civilizado a lo primitivo. La película hace hincapié en la frustración de los jóvenes norteamericanos que participaron en aquella guerra, jóvenes que fueron enviados a un país del que nada sabían y al que nunca consiguieron adaptarse. Mientras las tropas estadounidenses seguían haciendo vida americana en la retaguardia y en los momentos de descanso (sexo, drogas y rock and roll incluidos)  el Vietcong se agazapaba en la jungla o en los túneles subsistiendo a base de agua y arroz, tenían todo el tiempo del mundo para esperar al enemigo.



Fotografía de una escena tomada durante el rodaje de Apocalypse Now. Willard llega al reducto de Kurtz.



La guerra de Vietnam duró once años (1964-1975). EEUU llegó a tener medio millón de soldados en Vietnam, se dejaron un pastón, 120 mil millones de dólares, usaron armas terribles (napalm, herbicidas, armas químicas) y bombardearon de manera sistemática las ciudades del norte. Todo fue inútil contra una naturaleza salvaje y un pueblo tenaz e inagotable. Los norteamericanos perdieron 58.000 hombres, los norvietnamitas 700.000, pero ganaron, consiguieron echar de su país a la mayor potencia del mundo. Los excesos de la guerra de Vietnam provocaron protestas internacionales y una gran crisis de valores en la sociedad norteamericana. Las manifestaciones antibelicistas, los desertores, la contracultura, el hippismo y el recrudecimiento de las protestas por los derechos civiles  fueron algunas de las consecuencias sociales de la guerra del Vietnam en EEUU.  La versión oficial del gobierno de Whashington para justificar la intervención en Vietnam fue la de la lucha contra el comunismo, parece que el intento de sustituir a Francia en la explotación de las riquezas mineras de la zona también tuvo que ver en el asunto.
Apocalypse Now es una adaptación libre de la novela de Joseph Conrad El corazón de las tinieblas. Conrad se basó en su experiencia en el Congo colonizado y devastado por el rey Leopoldo II de Bélgica para escribirla. El libro escrito en 1899 es un reflejo del Congo Belga en la década de 1880. Bajo el imperio del rey Leopoldo de Bélgica fueron masacrados diez millones de nativos. En El corazón de las tinieblas Conrad se basa en su conocimiento directo para denunciar o criticar con amarga ironía los excesos de la civilización occidental en la colonización de las tierras primitivas. El argumento de la película de Coppola es similar al de la novela de Conrad; un marinero llamado Marlow es contratado para remontar el río Congo en busca de Kurtz, el jefe de una explotación de marfil que se encuentra gravemente enfermo. Al igual que en la película la figura de Kurtz se va mitificando a medida que el viaje al corazón de la jungla avanza. Conrad aprovecha este contexto para abordar los temas que le obsesionan: la soledad humana, la lucha que afronta el hombre con sus instintos más primarios cuando se encuentra aislado en territorio salvaje, y el poder de la naturaleza  para desatar en determinadas circunstancias  los “instintos olvidados”. Sobre su experiencia en el Congo y la influencia que tuvo en su literatura Conrad escribió:

“Toda la amargura de aquellos días, todo mi maravillado asombro en cuanto a todo lo que vi; toda mi indignación por la filantropía enmascarada, han estado de nuevo conmigo mientras escrbía"

Conrad  basó el personaje Kurtz en varios tipos que conoció en el Congo, el Kurtz de la novela igual que el de la película ha entrado en contacto con lo salvaje, con la anarquía del mundo sin civilizar y se ha dejado llevar por esa fuerza oculta. Novela y película hablan de lo mismo en esencia, pero el contexto social e histórico en que fue desarrollada cada obra hace que ambas toquen muchos temas relacionados con la historia contemporánea; el imperialismo, la guerra moderna, la cultura occidental, etc. Los temas dan para veinte entradas, aparte de cuestiones históricas y políticas hay turrón filosófico ahí para parar un tren. Lo bueno de las buenas películas y los buenos libros es que invitan a leer otros libros y a ver otras películas, llevo tres semanas de aquí para allá, os dejo anotadas algunas de las cosas que he leído sobre el tema por si os interesa, y espero que le peguéis un buen revolcón a estas dos obras maestras.

Saludos cordiales.

-Sobre el rodaje de la película os recomiendo el mencionado Con el corazón en tinieblas. Un diario íntimo de Apocalyse Now de Eleanor Coppola. La edición es de emecé cornucopia y es fácil que lo encontréis en la sección de cine de cualquier biblioteca municipal, en la Cardenal Cisneros de Alcalá de Henares lo tienen. El libro cuesta 16 euros. También he leído el libro de Peter Cowie sobre la película, El libro de Apocalypse Now. La historia de una película mítica. Lo edita Paidós y también lo encontré en la biblio. Éste cuesta 27 euros. Si en lugar de leer preferís un documental, no os perdáis Hearts of Darkness. Corazones en tinieblas. 1991, un lujo. Está completo en vimeo, aquí va el enlace: http://www.teledocumentales.com/corazones-en-tinieblas-el-apocalipsis-de-un-cineasta-subitulado/

-Ficha de la película: http://www.filmaffinity.com/es/film701892.html y para abrir boca http://www.youtube.com/watch?v=SLnqTZeij_Q , invito a unos cubalibres al que me diga una película en la que se haga mejor uso de los helicópteros.

-Sobre la guerra de Vietnam hay monografías, documentales y libros a porrillo, pero hay un libro fundamental sobre el tema, Despachos de guerra de Michael Herr, lo edita Anagrama y en amazon lo tenéis por 13 eurillos.

-De Joseph Conrad os recomiendo Lord Jim y El corazón de las tinieblas, que son los que he leído, el resto de su obra la tengo en pendientes y caerá antes o después. La edición ilustrada de El corazón de las tinieblas de Galaxia Gutenberg espero que me la regalen por mi cumpleaños...ejem...
-Cualquier manual de historia contemporánea trata el tema del imperialismo, para afinar más sobre la cuestión de África que trata Conrad en su novela recomiendo África desde 1800, editado por Alianza. La novela de Vargas Llosa El sueño del Celta trata el tema del Congo Belga en el siglo XIX, y está muy bien. Cuenta la historia del cónsul británico Roger Casament, conocido por ser el primero en denunciar los abusos (salvajadas más bien) perpetrados por el sistema colonial administrado por el rey de Bélgica Leopoldo II en el Congo. El horror... 



viernes, 8 de febrero de 2013

Andanzas librescas


Brujuleando hace unos días en la librería de un centro comercial, me enteré de que uno de los libros más vendidos de España es el de un presentador de televisión, para más señas el del presentador del programa más cutre, casposo y salchichero de la televisión patria. Al principio me llamó la atención que uno de los libros más vendidos en  España (el número 1 durante algunas semanas), no fuera el de alguien que se dedica a la literatura, el de un escritor bueno, malo o regular que escribe libros buenos, malos o regulares, sino el de un  presentador de televisión que presenta el programa  más cutre y embrutecedor de la tele española. Enseguida caí en que es normal que uno de los libros más vendidos en España sea el del presentador del programa de telecaca más exitoso de la televisión nacional, la cosa es de una lógica aplastante, el caso es que al final acabó llamándome la atención que aquello me llamara la atención.
Por lo que leí en la contraportada, el presentador de marras cuenta en el libro su peripecia vital, su lucha por la vida, la peripecia del presentador consiste en su llegada a Madrid para trabajar como periodista y su ascenso a la cumbre de la telebasura. El libro se vende como rosquillas.

¿Se ha vendido la literatura al marketing y a la industria del entretenimiento?, ya te digo…la literatura también se ha sumado desde hace tiempo a esa consigna de la que hablaba  Vicente Verdú en su ensayo El estilo del mundo y que es “Divertirse hasta morir”, y a esa banalización del arte y la literatura  de la que habla Vargas Llosa en La civilización del espectáculo, y que pone el entretimiento puro y duro, el pasarlo teta, el usar y tirar, por encima de todas las cosas. La cultura no vende, es un coñazo, hay que ponerle salsa para que la gente trague, la calidad queda en último plano, primero entretener, divertir, pasarlo chupi. La idea es conectar con el espectador en el caso del cine y con el lector si hablamos de literatura, que se ría cuando se tiene que reír que llore cuando tiene que llorar y que se emocione cuando toca, si esto lo aliñan con un poco de folleteo miel sobre hojuelas, cuidado con mascar la chapa, cuidado con ponerles en un aprieto, cuidado con incomodarles con crudas realidades,  cuidado con sacarles del esquema planteamiento-nudo-desenlace,  cuidado con hacerles pensar más de la cuenta, se aburrirán, cuidado con hacerles reflexionar, se cansan y no vuelven. ¿Os acordáis de Dickenslandia?. No digo que esté mal que el cine y la literatura busquen entretener, de hecho es recomendable que lo hagan, lo que mosquea es que de un tiempo a esta parte busquen única y exclusivamente eso, o que la mayoría busque exclusivamente eso en la literatura y en el cine.
El tema tiene miga porque abre un debate que obliga a preguntarse qué es la cultura, o qué es el arte, menudo lío, o qué era antes y en qué se ha convertido ahora,  o a distinguir entre alta cultura y cultura popular o cultura de masas, el carajal está servido.  Un tema interesante y polémico al mismo tiempo.
Pero estábamos en la librería del centro comercial. Después de enredar un rato por los más vendidos seguí brujuleado y me encontré con Aquel domingo un libro de Jorge Semprún. Llevaban tiempo recomendándome los libros de Jorge Semprún, sobre todo cuando salía el tema de la Segunda Guerra Mundial, de la guerra civil española, del nazismo o el comunismo. No había leído nada de Semprún,  cosas sobre él sí, entrevistas y documentales sobre su vida. Estuve ojeando la contraportada de Aquel domingo y me resultó más interesante que la del pelotazo editorial del presentador supersónico. De hecho,  por lo que he leído la peripecia vital de Jorge Semprún es bastante más interesante que la de la estrella televisiva,  porque Jorge Semprún fue testigo y partícipe de algunos episodios clave de la historia del siglo XX.
He disfrutado mucho con este libro, Aquel domingo no es una novela, es un libro de memorias. Un viaje desordenado que hace Semprún por su propia memoria, en el que reflexiona sobre la vida y la muerte, sobre la supervivencia, sobre el nazismo y el comunismo, sobre política, literatura y filosofía. Semprún parte del recuerdo de un Domingo de Diciembre de 1944  en el campo de concentración de Buchenwald, en el que fue hecho prisionero  durante la ocupación alemana por pertenecer a la resistencia francesa. Partiendo de este recuerdo Semprún pasea por su memoria, habla y reflexiona sobre su militancia en el partido comunista, sobre su vida clandestina, sobre su condición de preso privilegiado en Buchenwald, sobre el marxismo,  sobre lo parecidos que son los regímenes totalitarios de uno y otro color, sobre el siglo XX en definitiva.
 Leyendo “Aquel domingo” de Jorge Semprún me acordé de  Vida y destino de Vasili Grossman, un libro que leí hace tiempo y al que he vuelto ahora, Vasili Grossman fue un escritor y periodista ruso. Apoyó la revolución de 1917, y fue testigo como correponsal de guerra soviético durante la II Guerra Mundial, de las atrocidades de los nazis y de las del régimen de Stalin. El libro es consecuencia de esa experiencia vivida. Grossman intentó publicar Vida y destino a principios de los sesenta pero no le dejaron claro, la KGB destruyó el manuscrito, por suerte había más copias.
Vida y destino es una novela monumental, bueno,  no sólo es una novela,  también es un análisis político de la primera mitad del siglo XX, esta novela de Vasili Grossman, y las memorias de Jorge Semprún se reafirman en una misma idea, una idea que todavía sigue creando polémica:  nazismo y comunismo, aun partiendo de orígenes y tradiciones distintas, tienen  mucho en común y comparten un concepto, totalitarismo. Ambos fueron utopías totalitarias que aplastaron seres humanos con la promesa del paraíso en la tierra. Los que tengáis interés por la historia del siglo XX, no perdáis de vista Vida y destino, ni Aquel domingo de Jorge Semprún.
Os dejo, que esto se alarga y empieza en la tele un peliculón, Taxi driver, nada menos.

 Saludos cordiales.

-Os dejo un artículo sobre la vida y la obra de Jorge Semprún.
 http://www.elcultural.es/noticias/LETRAS/1733/Semprun_toda_una_vida_a_traves_de_su_obra
- Aquel domingo. Jorge Semprún. Tusquets (colección andanzas). 1999. 445 páginas. 20 euros. Los libros de Semprún son fáciles de encontrar en bibliotecas municipales.
- Vida y destino. Vasili Grossman. Galaxia Guttemberg. 2007. 1104 páginas. 24,70. Hay una edición en bolsillo por 12,30 euros. Vida y destino es larga y dura de leer, en mi opinión es de las que entran mejor en invierno, tirado en el sillón al calor de la calefacción y la lámpara de pie mientras fuera llueve y hace frío,  que en verano tirado en la hamaca mientras el sol nos fríe la quijotera. Es sólo una sugerencia.
El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción. Vicente Verdú. Anagrama. 2003. 9,90 euros.
-La civilización del espectáculo. Mario Vargas Llosa. Alfaguara. 2012. 16,60 euros.