El amor es la compensación de la muerte,su correlativo esencial.

ARTHUR SCHOPENHAUER



martes, 11 de febrero de 2014

Malas tierras


El 21 de enero de  1958 Charles Starkweather de 19 años va a ver a su novia Caril Fugate de 14 a su casa del 924 de la Avenida Belmont,  en Lincoln Nebraska.  Los padres de Caril se oponen a la relación, y como otras veces  invitan a Charles a marcharse y alejarse de su hija, este se niega y empieza una acalorada discusión que termina en pelea. Charles coge un rifle del calibre 22 que había en la casa y mata a los padres de Caril, después estrangula y apuñala a su hermana  Betty Jean de 2 años.  Cuando Caril regresa de su clase de música se encuentra con la escena, pero en lugar de salir por piernas y llamar a la policía se queda junto a su Romeo. La pareja entierra los cadáveres y permanece una semana en la casa antes de emprender una sangrienta huida hasta las tierras de Montana  dejando un reguero de 8 cadáveres más.
Badlands (Malas tierras). Terrence Malick. 1973.
 
Charles Starweather era un camorrista y un perdedor, un basurero obsesionado con las novelas policíacas y con James Dean,  al que imitaba en su pose y su manera de vestir. Caril Fugate era una tímida adolescente de 13 años que  se sintió atraída por un joven mayor que ella con fama de malote y aires de rebelde sin causa.  Estos dos mediocres estaban condenados a vivir una vida mediocre en aquel pueblo del oeste de los Estados Unidos en el que nunca pasaba nada, pero  con su sangrienta peripecia vital  consiguieron convertirse en iconos de la cultura popular estadounidense, su historia ha inspirado  libros, documentales y películas a porrillo. Hasta Bruce Sprigsteen dedicó a la pareja su mítica canción Nebraska, un temazo por cierto. Es curioso como en los últimos cien años, el  crimen ha ido teniendo cada vez más presencia en la cultura popular, gracias a su difusión a través de las páginas de sucesos, la literatura y el cine. Un tema interesante. 
En este suceso ocurrido en la América profunda se basa Terrence Malick para escribir y rodar su ópera prima Malas tierras (1973),  la madre de todas las roads movies que se han hecho desde entonces. Menudo debut el de Malick, maravillosa película, hermosa, violenta y poética, Malas tierras es una juerga visual, hay planos que embrujan. Me gusta mucho más el Malick de Malas tierras que el de El árbol de la vida, mucho más.  Malick hace su personal crónica de los hechos sin juzgar ni tomar partido, sin entrar en la psicología o las motivaciones del asesino. Una película humilde, serena, sin aspavientos, que trata entre otras cosas un tema muy de los 60 y los 70, la desintegración de la vida familiar americana.  Martin Sheen aunque algo talludito para el papel,  borda a ese James Dean de cartón piedra que sueña con ser un criminal, y la Spacek encandila desde el primer plano, al principio uno no sabe si es una adolescente pava  que se deja llevar o si está encantada con el papel de chica del malo. Kit y Holly, qué solos y vacíos están los dos, Badlands es una de las películas más sórdidas que conozco pero también de las más bellas. Cine independiente hecho con cuatro perras,  la película costó trescientos mil dólares, una miseria para los presupuestos de la época. Busquen esta maravilla y comprueben el resultado.


Os dejo también el temazo que el Boss dedicó a la pareja:



-Ficha de la película: http://www.imdb.com/title/tt0069762/
 

8 comentarios :

  1. La buscaré porque no la he visto y, por lo que dices, es un material indispensable, el génesis de Malick y de un tipo de cine que me gusta. Abrazos

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    1. "Malas tierras" y "La delgada línea roja" son lo mejor de Malick en mi opinión. Un abrazo José Luis.

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  2. Buenísima peli, como dices el paradigma de estas road movies. Mallick, director poco prolífico, pero cada peli suya es una fiesta para el cinéfilo, me recuerda a un tal Kubrick.
    Saludos.

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    1. Se da un aire sí. Como le comento a José Luis creo que las mejores películas de Malick son ésta y "La delgada línea roja". "El árbol de la vida" no me gustó nada; muy filosófica, muy reflexiva, muy intelectual...sí, pero muy pretenciosa también, me aburrí como una ostra, creo que Malick se obsesionó con hacer una gran obra de arte y se olvidó de hacer una película, opinión de un servidor. A cuenta de "El árbol de la vida" he tenido peloteras (distendidas claro) muy entretenidas con amigos que la adoran y la defienden a capa y espada, en fin para gustos los colores. Un saludo ethan.

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  3. La vi hace bastante tiempo, tanto que, si no recuerdo mal, la pille en una cinta VHS de alquiler. Me pareció una buena película, especialmente por la interpretación de Sissy Spacek (una actriz inquietante donde las haya... con esa pinta de mosquita muerta). Curiosamente, en la novela que estoy leyendo ("Tenemos que hablar de Kevin" - Lionel Shriver), se habla muchísimo de esa manía tan norteamericana de transformar en iconos populares a todo aquella persona o personaje capaz de teñir su propia historia... con sangre ajena, por cierto me está gustando bastante más de lo que imaginaba. Sedientos de fama a cualquier precio, me parece un tema digno de análisis exhaustivo...

    Precioso el fotograma con la pareja (ella mirando la puesta de sol), el coche y a lo lejos un horizonte que es como un futuro incierto. Saludos, Álvaro.-

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    1. Creo que lo que comentas de los asesinos en serie convertidos en iconos populares tiene mucho que ver con el morbo y el gusto por el crimen y el asesinato ficcionado y documentado. Es curioso cómo rechazamos la violencia real y cómo nos gusta en la pantalla y en la literatura, o cuando nos la cuentan en la prensa, los sucesos sangrientos siempre han vendido periódicos. En el cine y en la literatura solemos empatizar con los criminales, incluso podemos llegar a simpatizar con los más crueles (acuérdate de Hannibal Lecter), es curioso. Como dices es un fenómeno muy norteamericano, pero yo creo que ya está en todas partes, y en mi opinión tiene mucho que ver con lo que comento en la entrada, con la presencia cada vez mayor de relatos criminales en la cultura popular desde hace 150 años, aunque probablemente el fenómeno siempre ha existido, la cultura y la prensa de masas lo han multiplicado, la cosa empezaría con las crónicas de sucesos en la prensa supongo, luego la literatura se llenó de detectives, asesinos, gangsters...y luego vinieron el cine y la televisión. Estoy divagando un poco pero creo que van por ahí los tiros... Efectivamente un tema digno de análisis, muy muy interesante.
      Ya nos contarás lo de ese libro que traes entre manos. Un saludo Krust

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  4. Había olvidado ver esta película y tu "entrada" me lo recuerda. Cuando vi El árbol de la vida que me gustó bastante, me recomendaron ver esta y lo había olvidado.

    El boss, por el que siento veneración, borda este tema.

    Salud!

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  5. Una gran película, de lo mejorcito de los 70. Y efectivamente, El boss lo borda. Saludos.

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