El amor es la compensación de la muerte,su correlativo esencial.

ARTHUR SCHOPENHAUER



miércoles, 3 de julio de 2013

Hannah Arendt


 
 
El domingo me sacudí la pereza, me rasqué el bolsillo y me  bajé a  los  madriles a ver Hannah Arendt de la directora alemana Margarethe Von trotta. El bolsillo me lo  rasqué bien, porque me clavaron 9 eurazos en los  Verdi. Fue dinero bien invertido porque la película me  gustó. Von Trotta reconstruye la vida de la  alemana de origen judío Hannah Arendt (Hannover, Alemania, 1906-EEUU, New York, 1975), pensadora y agitadora de conciencias.
Hannah Arendt  fue  una  de las pensadoras más  influyentes del siglo XX. En 1941 tras huir de la Alemania nazi por su condición de judía se establece en EEUU. Uno de sus libros más leídos y estudiados es su tratado de teoría política Los orígenes del totalitarismo en el que analiza los dos movimientos totalitarios más importantes del siglo XX: nazismo y estalinismo. La película se centra en uno de los  episodios más  polémicos de su vida; la publicación de Eichmann en Jersusalén. Un informe sobre la banalidad del mal, fruto de sus reflexiones durante el juicio del criminal de guerra nazi Adolf Eichman, que cubrió como periodista del New Yorker en 1961. El libro, ahora considerado una  obra fundamental, levantó ampollas al apuntar una verdad polémica, incómoda y peligrosa: que  los  malos  del  holocausto, los  verdugos, eran humanos demasiado humanos y no satanases del infierno disfrazados de hombres, que  la mayoría, como Eichmann eran tipos  corrientes, meros burócratas que cumplían órdenes y mantenían a  raya su conciencia amparados en su juramento de  lealtad al Fuhrer, muchos de ellos ni siquiera eran antisemitas. 
 Hannah Arendt siempre afirmó que los actos de Eichmann no eran justificables ni él inocente, no obstante matizó que estos actos no fueron realizados porque este tuviera una gran capacidad para la crueldad, ni porque fuera un psicópata o un asesino en serie, sino porque era un operario de la burocracia nazi. La pensadora  aprovechó  sus artículos sobre el juicio de  Eichmann para ir un poco  más allá de los  hechos y de su evidente culpabilidad, advirtiendo que  hay tipos que  actúan dentro de  las reglas del  sistema al  que pertenecen sin reflexionar sobre sus actos. Y que actos malvados que  no  cometerían en condiciones normales pueden ser cometidos por  individuos corrientes  en circunstancias excepcionales cuando están amparados  por  la  legalidad vigente. Los regímenes totalitarios fueron caldo de  cultivo para la  proliferación de estos tipos corrientes. El libro es una reflexión sobre la complejidad de la  condición humana, sobre el bien y el mal, sobre la capacidad para hacer el mal  que puede  haber en cada corazón humano en determinadas  circunstancias. El ensayo también apunta a la responsabilidad de los líderes judíos en el Holocausto.  Se lió parda claro, a la Arendt se  la  comieron con patatas después  del linchamiento mediático.
Hannah Arendt dijo lo que todavía nadie se había planteado en aquellos años, lo que nadie se había parado a pensar y a reflexionar, y se dio de bruces con el pensamiento uniforme del lobby judío, del lobby mediático, del lobby intelectual y  del lobby emocional. Nadie esperaba que una judía alemana perseguida por los nazis, activista sionista en su juventud, no se cebara con el acusado y le considerara un mediocre en lugar de un monstruo de maldad. Hannah Arendt utilizó el cerebro y el pensamiento en lugar de las vísceras y lo pagó caro. Perdió amigos y recibió amenazas de muerte. Probablemente estaba harta de lamentarse y quería comprender. Hoy, a toro pasao, casi todo el mundo le da la razón.  Este episodio de la vida de Hannah Arendt es un ejemplo del precio que se paga por tener un pensamiento libre, alejado de cánones, rediles ideológicos y grupos de poder. La película y la actitud de Arendt es una llamada a libertad de pensamiento y a la formación de un criterio propio y auténtico.
Me gustó mucho la interpretación de Barbara  Sukowa que encarna a Hannah Arendt. El  tema  de  la película  exige que en algunos momentos sea demasiado discursiva, en esta película la importancia recae más en las palabras que en las  imágenes, y esto puede ser un lastre para algunos. No obstante no es una película exclusiva para culturetas y profesores de filosofía, sino para todo aquel que tenga interés por el pensamiento político y la historia del siglo XX.  No la perdáis de vista.
 
Saludos cordiales.
 
 
 
Los libros de Hannah Arendt son fáciles de encontrar en bibliotecas públicas.
-Eichmann en Jerusalén. Hannah Arendt. Debolsillo. 2006.448 páginas. 9 eurillos. 
-Los orígenes del totalitarismo. Hannah Arendt. Alianza editorial.2006. 696 páginas.40 eurazos.
 

17 comentarios :

  1. Un personaje interesante que nos traes sin duda a raíz de una película que no tardaré en ver. Conozco a la autora porque es insoslayable en mi ambiente y por la lectura de algunos artículos en alguna publicación estadounidense, tengo pendientes los dos libros que señalas, a ver si me pongo. Un abrazo Álvaro.

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    1. Hola Yossi, ya nos contarás que te ha parecido la peli. Una mujer muy interesante la Arendt. Merece la pena ver la entrevista que comparto por aquí. Un abrazo.

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  2. Hola, Álvaro: tenía pensado ir a verla la semana que viene, así que me ha interesado mucho tu punto de vista. Leí una crítica en El País sobre la película y la ponían bastante bien, me gustó que el autor de la crítica, ni recuerdo su nombre, hablaba de que Arendt había dado más importancia a la duda que a la certeza, a la duda como ejercicio filosófico.
    Ella me ha interesado siempre como personaje más que como filósofa, sobre todo en la visión de Hans Jonas, con el que mantuvo una amistad estrecha y al que llegó a contar sus secretillos con Heidegger (Jonas habla bastante de ella en sus Memorias).
    Por una vez estoy deseando "rascarme el bolsillo".
    Un abrazo.

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    1. Hola Delia. La película está muy bien. Ella decía que no se sentía filósofa, que sus investigaciones se encargaban de la teoría política. Supongo que la duda es la esencia de la filosofía, también me gusta esa actitud de intentar comprender, de no dar nada por sentado, sin someterlo antes al ejercicio del pensamiento y la reflexión. Me parece una actitud muy inteligente la de dudar e intentar comprender, cada vez me dan más pereza los convencidos, los que están de vuelta de todo, los que sientan cátedra cada vez que hablan, los que están seguros de poseer la verdad absoluta sobre cualquier cuestión, cada vez son más, están por todas partes. Gracias por tu visita y por tu aportación. Un beso.

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  3. Estoy deseando ver la peli, es una persona que me atrae bastante, quiero ssaber más de ella, me apunto los títulos. Un abrazo!

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    1. Un personaje muy interesante sin duda. Merece la pena la película. Un abrazo Meg, gracias por la visita.

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  4. "¿Cuándo veré a un monstruo que parezca realmente un monstruo?" Eso lo dijo Simon Wiesentahl, el cazador de nazis, cuando vio a Eichmann. Le pareció un anodino funcionario sin aquel uniforme que le daba aspecto imponente.
    Esta es una de mis películas pendientes para cuando vuelva a Barcelona.
    Saludos. Borgo.

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  5. Hola Miquel. Interesante reflexión. Precisamente lo que hizo Hannah Arendt fue desmitificar la grandeza del mal. Para ejercer el mal no hace falta ser un monstruo o un supervillano. Probablemente a la hora de abordar el tema de los responsables directos del Holocausto fue y es más fácil (todavía hay cierto tabú) y menos doloroso hablar de monstruos, enfermos, y gente irracional, no de gente corriente o anodinos funcionarios. Gracias por la visita y la aportación. Saludos.

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  6. Amigo, Álvaro. He visto el film de Von Trotta y me ha gustado. No me gusta nada esta señora ni su mentor(amante confesado)supererudito de lo más de lo más. De algún modo, toda la barbarie del nazismo se gestó en una gran orgía intelectual. Ya sabes cómo soy yo, me suelo enredar con los intelectuales...A pesar de mi doctorado en Historia Antigua, mi licenciatura en Antropología , mi master de Periodismo y producción audiovisual. No me gusta hacer propaganda del C.V. Lo puse en el blog y caía de puta pena. Esta señora convivió y de algún modo fue cómplice de esa hecatombe de la humanidad, así de su condición de superioridad ante sus hermanos judíos. Una snob de la divine intellectulité; McCarthy, Lotte Köhler, Hans Jonas o Kurt Blumenfeld y etc. No sigo que me enredo y luego, me google me persigue y putea. Te recomiendo "la solución final" para TV (2001). Revisar "El lector", ya dije algunas cosas, pero la gente no pilla mi prosa al respecto de la autocomplacencia del propio Schlink, Munich de Don Esteban y la caza de Eichmann (1996). Creo que se hizo un documental con esta Sra. sobre el monstruo y el fuste intelectual de la esquirola. Amén, de puede que haya otro film para el cine del 2007..No ando bien de memoria. Abrazos

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    1. Hola Juan Carlos por lo que leo te ha gustado la peli pero la Arendt no te gusta nada. Respeto tu opinión sobre ella, pero no la comparto en absoluto. Tocas varios temas en los que sería largo y tedioso entrar en profundidad aquí. En cuanto al tema que trata la película, el juicio de Eichmann y el libro sobre la banalidad del mal, creo que la Arent le echó huevos porque consiguió abordar la cuestión dejando a un lado su condición de judía alemana perseguida por los nazis centrándose en sus reflexiones cómo filósofa y profesional de la teoría política. Entiendo que esto en 1961 levantara ampollas, pero en mi opinión Hannah Arendt estaba cargada de razón. Si no la has visto te recomiendo que le dediques una ahora a la entrevista que comparto por aquí. Gracias por la visita y por tu punto de vista. Un abrazo.

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  7. Parece una película muy interesante, ahora que espero estar un poco más relajada con las vacaciones, intentaré verla.
    Gracias por tu recomendación.
    http://deseolibros.blogspot.com.es/
    Besos

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  8. Hola Susana, una película muy recomendable, espero que te guste. Un beso y bienvenida al blog.

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  9. Álvaro, yo sólo parto de una premisa muy primitiva. Hago un inciso; he visto esa entrevista por activa y pasiva. La utilice en como apoyo a mis antiguos alumnos. Incluso, puedo que la Sra. Arendt nos echaríamos unas buenas copas y fumaríamos algún Montecristo. Todo esto de las cosas que el ser humano plantea suelen tener un presente. No valen lo pretéritos ni los futuros. En ese vacío legal todo vale… ¿Quiénes fueron los autores intelectuales de la solución final? Hablo de teóricos y conocedores de la lengua de Goethe. ¿Acaso las 50 multinacionales más grandes de la soberbia Alemania no fueron cómplices de todo ese festival? Incluso el dueño de la primera tienda Lidl llevó un uniforme de la SS. Cuántos intelectuales de la época introdujeron la vaselina rápida al demonio austriaco y su bigotito? Amén que me sirve de gran paralelismo con la famosa memoria histórica Made in Spain. Es un tema, que ya dejé caer sutilezas cuando hable sobre el film el lector con un contenido altamente poético. En el fondo, si un analfabeto comete una barbarie es inocente. Si un intelectual actúa desde el sillón, la pipa y el vaso de Talisker es un erudito, casi un héroe. ¡Viva Sócrates! Un fuerte abrazo y la verdad que si te soy sincero estoy saciado de nazis. Y todavía siguen sueltos…Muchos de ellos con otras pieles. Me voy a dar un chapuzón es verano y el sol está en su punto. Un fuerte abrazo

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  10. Álvaro, disculpa algunos errores ortográficos el posteo es desde un móvil de éstos tan listos. Abrazos

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  11. No hay problema, los móviles suelen jugar malas pasadas con la ortografía. Arduo y espeso tema para abordarlo aquí y con estos calores. Me has dado una idea, me voy a dar un chapuzón. Un abrazo.

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  12. Sobre la película no puedo opinar porque no la he visto, sobre el libro Eichmann en Jerusalén sí porque lo he leído. Un libro fundamental sobre el Holocausto, imprescindible para quien quiera profundizar un poco en el tema. Como bien dices Hannah Arendt le echó un par de huevos, pasó de la corrección política, de la presión mediatica y de los grupos de poder, dejó a un lado el aspecto emocional y escribió con rigor verdades dolorosas que por dolorosas no dejaban de ser verdades. Muchos de los que la lincharon en su día ni si quiera habían leído el libro. Vaya dos post interesantes que llevas Alvaro. Iré a ver la película. Un abrazo. Manu.

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  13. Gracias Manu. La corrección política (el miedo a ofender a un colectivo, a un grupo social, a una ideología etc) es un lastre cuando se convierte en obsesión y en dictadura, sobre todo a la hora de abordar la historia. Su sombra es alargada y es difícil sacudírsela. Un abrazo.

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