El amor es la compensación de la muerte;
su correlativo esencial.

ARTHUR SCHOPENHAUER



domingo, 4 de noviembre de 2012

Cine, cine, cine


Lo bueno del cine es que uno se puede meter entre pecho y espalda dos obras maestras en una tarde.  Es una de las ventajas que tiene el cine con respecto a la literatura, por eso algunos consideran que el cine es un arte menor  comparado con el de juntar letras. Consideran al cine, espectáculo, cultura popular,  y a la literatura, arte con mayúsculas o alta cultura, de hecho muchos de los grandes directores de la historia del cine no se consideraban artistas, consideraban lo de hacer películas como un oficio, como algo más técnico que intelectual.  El cine y la literatura buscan lo mismo, contar una historia, la literatura lo hace en un tocho de quinientas páginas, el cine intenta meter ese tocho, esa novela o ese guión en  secuencias de imágenes que duran un par  horas, transformando la palabra, la letra impresa,  en lenguaje cinematográfico.  Menudo jardín, prefiero no entrar y quedarme echando un vistazo desde la verja.  El caso es que hace unos días llegué de currar más cabreado que una mona, y para quitarme el cabreo, bajé las persianas,  encendí el dvd y la tele grande, y me metí cinco horas de ficción en vena que me dejaron nuevo.
Empecé con Rocco y sus hermanos de Visconti. La película cuenta  la historia de la viuda Rosaria Parondi y sus cuatro hijos, y de su traslado desde Lucania, una zona empobrecida del sur de Italia, hasta la próspera  Milán. La idea es escapar de la miseria y aprovechar las oportunidades que ofrece la gran ciudad.  La vida en la ciudad no será  fácil, y los Parondi, acostumbrados a la vida sencilla en el campo, pronto se verán afectados por la marginación, el desarraigo y la degradación moral a los que les somete una ciudad industrializada y en pleno desarrollo como Milán. Rocco encuentra trabajo en una lavandería y Ciro estudia mecánica con la idea de entrar a trabajar en la factoría de Alfa Romeo.  Simone se pone a boxear para ganarse la vida, su sueño es llegar a campeón, pero es débil e influenciable y no se somete a las disciplina del atleta.  Conoce a Nadia, una prostituta de la que se enamora locamente, pero Nadia, harta de su carácter violento le abandona.

Rocco y sus hermanos. Luchino Visconti.1960.









                                                                                                                                                                                         

El drama comienza cuando Rocco empieza a salir con Nadia, en la relación de los hermanos con la chica queda reflejado el carácter opuesto de ambos.  Simone es un tipo violento, un bruto que  trata a Nadia como a una puta, Rocco, es un buen chico, un poco ingenuo quizás, un romántico que intenta sacar a Nadia de la mala vida tratándola como a una dama.  Como os podéis imaginar, al bruto de Simone no le hace mucha gracia que su hermanito se trajine a su ex. Hasta ahí puedo leer sin despellejar este peliculón.  Llevaba años sin ver Rocco y sus hermanos  y me ha recordado mucho a otro peliculón del que ya hable aquí cuando saqué el tema del cine español , Surcos ,  de Nieves Conde, de hecho el argumento es el mismo y las dos películas tratan los mismos temas. Las migraciones interiores que se dieron en Europa en los años 50, desde el campo a la ciudad en busca de una vida mejor, y los contrates entre un mundo y otro, la lucha por mantener a la familia unida en un contexto en el que el individualismo manda. En ambas películas “la vida moderna” pasa factura desintegrando a la familia. Rocco y sus hermanos sigue la corriente neorralista de El ladrón de bicicletas de Vittorio de Sica, y de Roma, ciudad abierta de Roberto Rossellini. Una obra maestra imprescindible para cualquier aficionado al buen cine.
Después de Rocco y sus hermanos como tenía tiempo y ganas me puse El perro rabioso de Akira Kurosawa, cine negro del bueno pero japonés, con su detective con sombrero y cigarro, sus claroscuros, su pistola y su cabaretera claro, faltaría más.
Estamos en el Japón devastado por las consecuencias de la segunda guerra mundial, donde la delincuencia la corrupción y la violencia campan a sus anchas. Murakami es un poli novato al que le han robado la pistola en un autobús, intenta recuperarla por su cuenta pero es un pardillo en el oficio y no da pie con bola. Pronto se descubre que su pistola ha sido utilizada en varios atracos en los que han muerto dos personas, el departamento asigna el caso a Sato un veterano policía, y nombra ayudante a Murakami que se siente culpable por los crímenes. A medida que la investigación avanza Murakami y Sato van trazando el perfil del asesino, no es un gangster ni un atracador porfesional, es un joven veterano de guerra al que han robado el petate al volver del frente y que vive en la miseria, esto plantea un dilema moral en el novato policía, que se siente identificado con el delincuente. El perro rabioso aunque es cine negro, tiene un claro trasfondo neorrealista. Otro genio Kurosawa, un día de estos le voy a dar otra vuelta Dersu Uzala.
El perro rabioso. Akira Kurosawa.1949.

Es curioso que Rocco y sus hermanos y El perro rabioso en apariencia películas tan distintas tengan tanto en común, las dos son un testimonio social de su tiempo, una de la Italia de principios de los años 60 y la otra del Japón de la posguerra, y las dos, aunque de forma diferente, tratan el tema de la maldad, de la degradación moral del individuo en circunstancias adversas, planteando la pregunta de si el delincuente, el malo, nace o es fruto de las circunstancias. Simone es un noble bruto cuando baja del tren en Milán recién llegado del terruño, un inocente en apariencia incapaz de matar a una mosca, el hambre,  el alcohol y las malas compañías sacan lo peor de él.  En el caso del atracador asesino de El perro rabioso acurre algo parecido, a Shinyiro Yusa le roban su petate con todo lo que tiene cuando vuelve del frente y se ve obligado a subsistir en un Japón emprobrecido y envilecido por la guerra. Dos peliculones a reivindicar, que tienen mucho que decir en los tiempos que corren.  Visconti, Kurosawa y el neorrealismo no están muy de moda últimamente, probablemente porque lo crudo no interesa,  lo queremos cocinado, salpimentado y ligerito, no nos vayamos a atragantar.
Saludos cordiales.

-Ficha de Rocco y sus hermanos aquí: http://www.filmaffinity.com/es/film927129.html
-Ficha de El perro rabioso aquí: http://www.filmaffinity.com/es/film801483.html