El amor es la compensación de la muerte;
su correlativo esencial.

ARTHUR SCHOPENHAUER



miércoles, 1 de agosto de 2012

Rumbo al Sur


Ayer para celebrar que empezaba las vacaciones agarré la Vespa y me fui a los madriles. Primero estuve en la Filmoteca viendo Narciso negro, una película de Michael Powell de la que nada sabía y que me gustó mucho, cuenta la historia de un grupo de monjas occidentales que funda un colegio y un hospital en un antiguo templo del Himalaya, la naturaleza salvaje, la hostilidad de los nativos, y un maromo en bermudas, hacen que pronto la tensión emocional y sexual campe a sus anchas entre las hermanas. La fotografía es espectacular, y Deborah Kerr está tremenda. Narciso negro me ha recordado mucho a Siete mujeres de John Ford. Después de la filmo Inma me invitó en su casa a unos mejillones con patatas fritas y a una cerveza fría, el lunes cogemos los bártulos y ponemos rumbo al sur, tenemos ganas de playa.
Rematé la tarde en Malasaña, en el bar literario Diablos Azules, donde Juan Carlos Puerta leía sus poemas. A Juan Carlos no lo conocía en persona, nos conocíamos a través de nuestros respectivos blogs, Juan Carlos gana en carne y hueso claro, aparte de actor y poeta de los buenos(este es su blog, elairevulnerado.blogspot.com), es, como ya sospechaba, un gran tipo. Llegué sólo y enseguida me sentó con sus amigos y me trató como a uno más, gente estupenda. Me gustó que Juan Carlos compartiera el protagonismo con los suyos, que fueron los que leyeron la mayoría de sus poemas, todos recitaron de maravilla, se nota que son actores. En resumen una velada cojonuda llena de buena poesía muy bien leída y de buena gente. Repetiré.
Ahora estoy con el dilema de que libro meter en la maleta junto al atrezo playero, esto de las lecturas de verano da mucho juego en las revistas de literatura y en los suplementos culturales, ya sabéis, qué leen los ricos y los famosos por estas fechas, qué tocho meterán en la bolsa de playa. Nos dicen que en verano hay que leer ligero, cosas fresquitas compatibles con los calores, cosas que peguen con el gazpacho, la ensalada campera y la sandía, nada de Guerra y Paz o el Ulises de Joyce. Guerra y paz y el Ulises pegan más con el invierno, con el sillón, con el frío y la lluvia, con la mantita a cuadros y la fabada asturiana. No sé, yo creo que los que leemos todo el año tenemos menos problemas a la hora de elegir. Yo, como siempre, optaré por la prudencia, así que meteré Robinson Crusoe, y una antología poética de Luis Cernuda, para diez días no está mal. Hace poco me pidieron recomendaciones para el verano, me voy de vacas, qué has leído últimamente, qué me recomiendas, ¿alguna novedad?.  Últimamente a parte de leer lo que me da la gana suelo hacer caso de lo que me recomiendan los amigos, las revistas, y los programas de radio, y salvo algun que otro ladrillo, he leído novedades muy recomendables que ya he mencionado por aquí; La lluvia de los Inocentes de Andrés Ibáñez, La civilización del espectáculo de Vargas Llosa, Caligrafía de los sueños de Juan Marsé, Años lentos de Fernando Aramburu, Némesis de Philip Roth. Seguro que alguno se me olvida.

Voy a estar un par de semanas desconectado, seguro que donde voy habrá wifi, pero no me llevo el portátil, Inma, playa, y algo de lectura, a eso me voy a dedicar. Aprovecho este pequeño paréntesis para dar las gracias a los que aparte de visitar el blog lo leéis, y especialmente a los que participáis desde aquí o Facebook. Feliz verano y saludos cordiales.