El amor es la compensación de la muerte;
su correlativo esencial.

ARTHUR SCHOPENHAUER



viernes, 28 de diciembre de 2012

Directa a los cojones del alma



 



 
 Ya sé que son fechas para ver adaptaciones Disney de Canción de Navidad, o Qué bello es vivir de Capra y esas cosas, pero a mí me va el rollo masoca, así que ayer me puse en el dvd la película más dura, más perra, más cruda y más chunga de ver de la historia del cine, de las que te muerden por dentro desde el minuto uno, de las que te agarran los cojones del alma y te los retuercen sin piedad durante una hora y media. Hablo de Johnny cogió su fusil de Dalton Trumbo. Mi madre siempre me cuenta que cuando se estrenó esta película en España a mediados de los setenta y fue a verla con mi padre, la gente se salía del cine al cuarto de hora de proyección, una de guerra más, pensaron, y joder con lo que se encontraron, a veces uno va al cine a entretenerse, a echar la tarde, y se encuentra con que le dan la vuelta como a un calcetín, con que le ponen patas arriba. En Johnny cogió su fusil no hay sangre a borbotones, ni soldados gritando con las tripas fuera llamando a su madre, tampoco hay pancartas, pero es la película más antibelicista que se ha rodado jamás. También es una apología de la eutanasia brutal, pero sin las trampas, los aspavientos y los sentimentalismos de una rodada por estas tierras hace unos años. La dirección de la película es ramplona la verdad, no hay grandes planos ni grandes exteriores y la fotografía ni fu ni fa,  pero el guión es enorme y mantiene arriba la peli de principio a fin. Dalton Trumbo adaptó su propia novela al cine, y rodó una película que al igual que el libro reparte caña a diestro y siniestro a los pilares de la cultura occidental, empezando por la religión, pasando por la profesión médica y el uso de la ciencia para fines militares,  sin olvidarse del manido sueño americano, ni de la venerada democracia que mandaba a sus jóvenes a destriparse en las trincheras durante La Primera Guerra Mundial, mientras en las ciudades, los "exentos" se pegaban la vida padre y los dirigentes se repartían Europa en los despachos.
Joe Bonham es reclutado cuando EEUU entra en La Primera Guerra Mundial, una vez en el frente es gravemente herido por una granada y pierde los brazos, las piernas, la cara y parte del cerebro, para los médicos es un trozo de carne palpitante que ni siente ni padece, así que le mantienen con vida y escondido en un hospital militar para investigar con él, pero los médicos se equivocan, y Johnny aunque no puede hablar ni comunicarse, siente, padece, sueña, reflexiona y sufre.
Sobrecogedora, brutal e imprescindible.

-Año 1971
-Duración: 111 minutos
-Director: Dalton Trumbo
-Guión: Dalton Trumbo (Novela: Dalton Trumbo)
-Música: Jerry Fielding
-Reparto: Timothy Bottoms, Jason Robards, Donald Sutherland, Marsha Hunt.
-Premios: Festival de Cannes 1971
-La compré el otro día en un VIPS por 2,50 eurillos
-La presto

Contraindicaciones: Esta película no pretende conectar con el espectador, ni entretenerle, ni hacerle pasar el rato. Esta película incomoda y remueve conciencias. Esta película invita al debate y a la reflexión. Absténganse de verla personas de ideas fijas que rechazan cualquier producto que no les reafirme en sus convicciones. Los efectos de esta película pueden durar días, meses, incluso años en el que la ve. No apta para corazones sensibles. Absténganse de verla personas alérgicas a las crudas realidades.